-¿Y como está Toni, Carmen? hija, menos mal que ha podido quedarse con su hermano ¿cómo lo lleva? ¿ya has hablado con el hoy? – ametrallaba con las preguntas del día «la Luisa», la vecina de enfrente, del segundo C.
-Bueno, pues igual que ayer – Carmen saca al alfeizar de la ventana la cesta con las pinzas de madera, pintarrajeadas de vivos colores la mayor parte de ellas – parece que no lo lleva muy mal, ya te conté que nos llama todos los días. Por la mañana para darnos los buenos días y por la noche, sobre las diez, para las buenas noches. Eso si, llamadas cortitas ¡que sale por un pico llamar desde Valencia! y el sueldo de periodista en prácticas de su hermano, no le permite muchas alegrías. El pequeño apartamento donde vive Luis solo tiene una habitación con cama, y se turnan para dormir en ella. Hoy le ha tocado a mi Tony dormir en el sofá cama y el pobre dice que tiene la espalda molida con tanto hierro, pero que al menos pue…
-… ¿y que? ¿no le ha contado Luis alguna novedad del bicho este que nos tiene encerrados? – le interrumpía la Luisa.
-Que noooo – se armaba de paciencia Carmen mientras tendía unos calzoncillos, ante las preguntas del día de la vecina – Mujer, ya te dije ayer que no saben nada, al menos nada más que nosotros. Pero además, chica ¿tu crees que al muchacho en prácticas le dirían algo serio? nada, claro. Ha sido de los primeros que han mandado a casa mientras dure todo esto.
-¡Vaya por Dios! ¡Pues yo estoy muy hartita ya! Si, ya se que cada día nos recuerdan constantemente por tele y radio que es muy importante lo que hacemos, y que nos quedemos en casa… pero estoy aburridita ya de estar sentada y oír la radio hasta que empieza la programación de la tele. Y tampoco es que me entretenga mucho, en la primera cadena, el informativo, toros o fútbol y más informativo, y en la segunda teatro, que es bonito un día.. pero llevamos ya dos semanas así, y parece que va para largo. Y encima mi Braulio que no quiere hacer nada, todo el día leyendo libros y pintando monigotes, a veces tengo suerte, cede un poco y jugamos una brisca, pero poco mas entretenimiento me da el hombre. ¡No sabes la suerte que tienes niña! con los cuatro niños en casa para hacerte compañía, seguro que no te aburres. Además son unos soles de críos, ¡que bien enseñados los tienes Carmen! – Dice Luisa apoyando el codo en la ventana, el tendedero sin una sola prenda a la vista, y se sujeta la cara con la mano mientras asevera con la cabeza.
-Si hija, si – Exclama Carmen – Unos soles, ¡pero no paran un segundo!, todo el día saltando y brincando, empujándose, llorando, riendo, gritando y jugando al futbol en el pasillo (saltando por los aires algún cuadro de vez en cuando). Tienen la energía saliéndole a chorros por las venas y en lugar de quemarla jugando en la calle, solo pueden verla por la ventana y ponerse mas ansiosos. El único ratito de un poco descanso es cuando les pongo a hacer los deberes por la mañana, ¡que no sabes Luisa cuántos les han puesto! ¡dos cuadernos han gastado ya cada uno! y todo el rato preguntando cosas; que si ¿mamá que es un golfo?¿Quién era Napoleón? y mil preguntas más ¡Todos los días! y encima de la mitad de ellos apenas puedo ayudarles, no se ni de que hablan. ¡Hay Luisa, como me gustaría haber podido estudiar mas! ¡Pero oye! al menos estamos sacando partido por fin a la enciclopedia británica que compramos a plazos. Estaba muerta de risa en la estantería, cogiendo polvo. Treinta y dos tomos, chica. Y si no es por todo esto ni la miran. Y mira que vienen dibujos bonitos y está llena de cosas curiosas … ¿sabías Luisa que las patatas las trajeron de América? ¿que no había por entonces en Europa? que tortillas mas tristes tendrían…
-Pues que quieres que te diga – comentaba aburrida La Luisa – te los cambiaba por el sosaina de mi marido, así, sin pensarlo.
-Ya, ya, no sabes lo que di…
-¡Mamaaaaaaaa! ¡Mano me ha quitado el borraaaa!
-¡Es mentira! ¡mentiroso! ¡este es el mío! te lo juro por Arturo mamá. ¡Luís, eres un mentiroso acusica! ¡este es el mío!
-¿Que te decía Luisa? Toooodo el día así. Bueno, voy para dentro a ver que pasa. Hasta luego cariño.
-Adiós Guapa
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